lunes, 31 de agosto de 2009

Top 10 taquillero en México y EUA (28 al 30 de agosto)

(CINE PREMIRE)
Enviado por jvelez el Lun, 08/31/2009 - 12:51.

El pasado fin de semana hubo muchos estrenos interesantes en ambas regiones. Mientras que la nueva versión de The Final Destination derrocó a Inglorious Basterds en la lista estadounidense (bajando dos posiciones a District 9 con la llegada de Halloween II), en México ¿Qué pasó ayer? mantiene el liderazgo con un cercano intento del filme familiar Pequeños invasores.
Recién cazado abrió lista con un digno cuarto lugar y, sorprendentemente La tierra perdida continúa en la lista. ¡No cabe duda que los gustos del público mexicano son muy opuestos a los estadounidenses!

Este es el Top 10 del 28 al 30 de agosto en México (cifras en millones de pesos):

1. ¿Qué pasó ayer? $10.43
2. Pequeños invasores $7.15
3. Arrástrame al infierno $6.71
4. Recién cazado $5.87
5. Te amaré por siempre $4.74
6. G.I. Joe $4.51
7. Desafío $3.24
8. La tierra perdida $2.86
9. Fuerza G (3D) $2.80
10. Mi papá y nuestro mundo fantástico $2.11

Y estas fueron las 10 más taquilleras en los Estados Unidos (cifras en millones de dólares):

1. The Final Destination $28,335,000
2. Inglourious Basterds $20,041,000
3. Halloween II $17,405,000
4. District 9 $10,700,000
5. GI Joe $8,000,000
6. Julie & Julia $7,400,000
7. The Time Traveler's Wife $6,745,000
8. Shorts $4,870,000
9. Taking Woodstock $3,748,000
10. G-Force $2,845,000

RULETA RUSA


Una Eva Mendes desaforada se convierte en el eje central para dar vida a un reality show televisivo que insertará a seis jóvenes de diversa índole en el juego macabro de la ruleta rusa donde uno de ellos morirá al descargar la bala fatídica. A cambio de tal atrevimiento, recibirán una buena cantidad de dinero que les permitirá cubrir necesidades, deseos o popularidad inmediata. La galería de personajes se encuentra en sincronía con los intereses del programa más visto en Estados Unidos: un deportista, un escritor, una modelo, una aspirante a actriz, un inmigrante homosexual y un empobrecido deseoso de sacar a flote la granja familiar.
Lo que en principio se antojaría como una incursión aguda de los reality shows, acaba reproduciendo de manera espectacular lo que estos programas destilan cotidianamente. Basta la escena de la chica que encañona al conductor por discriminación machista disparándose ella misma a continuación en un arrebato mediático con pasaporte a la fama. Este argumento me recuerda 13 Tzameti (2005, de Géla Babluani), una cinta de procedencia europea. Pero mientras Ruleta rusa se torna retrato convencional de seres convertidos en carne de cañón, 13 Tzameti (2005, de Géla Babluani) elaboraba una densa atmósfera donde cada participante de la ruleta rusa se convertía en manojo de nervios de la miseria humana cobijada por la exasperación.
Si en la cinta de Bill Guttentag los elementos de producción están a la orden del día para confeccionar un reality show a la manera televisiva o con mayor sofisticación, la obra de Géla Babluani testimonia un deslumbrante como tétrico andamiaje en blanco y negro en el que varios seres se dirigen al patíbulo acompañados por una desolación drástica. Si en Ruleta... cada participante es un estereotipo de la sociedad estadounidense, en 13 Tzameti un joven deberá someterse al ritual mortal con tal de cumplir una última demanda fraterna, no importando que la muerte lo asedie al finalizar el ritual porque la muerte misma arribó a él desde hace tiempo. No obstante los méritos de Bill Guttentag en el ámbito de la producción que le abonaron dos oscares por mejor documental en 1989 y 2003, su largometraje de ficción Ruleta rusa no pasa de ser un rutinario planteamiento de la televisión comercial de la que supuestamente muestra su rostro más deleznable.
–Roberto Ortiz
Título original: Live!
País: EU
Año: 2007
Director: Bill Guttentag (Nanking)
Actores: Eva Mendes, Katie Cassidy
Duración: 96 minutos
Fecha de Estreno: 28 de agosto
MI CALIFICACIÓN: 3

ARRÁSTRAME AL INFIERNO


Luego de dirigir con reiterado éxito de taquilla la trilogía de El Hombre Araña, el regreso de Sam Raimi al cine de horror exhibe una vez más su característica mezcla de comedia y excesos sanguinolentos (El despertar del diablo), aunque en un tono relativamente menor que le garantiza una clasificación más generosa. En este nuevo relato de un maleficio gitano que se ensaña con la suerte de Christine Brown (Alison Lohman), joven empleada en una compañía de crédito inmobiliario, no hay evisceraciones interminables, decapitaciones en cadena, ríos de detritus y excrecencias, ni otras fantasías gore, aunque sí dos o tres secuencias de comicidad y delirio grotesco que señalan la fidelidad de Raimi a sus viejos gustos y obsesiones.

El esquema de asedio diabólico a la protagonista remite un poco a La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, Polanski, 1968), con su historia de arribismo social frustrado por la fatalidad, y una pareja cuya relación amorosa se ve truncada por la empeñosa intervención del maligno. Raimi brilla en escenas crueldad estudiada (una mosca penetrando al organismo de Christine, un estado de esquizofrenia inducida, una solemne cena familiar vuelta parodia delirante, un final feliz frustrado), y acude con desenfado lúdico a los lugares comunes del género, a las sesiones espiritistas y a los conjuros. La mexicana Adriana Barraza, como espiritista especializada en exorcismos, enfrentada a una diabólica Lorna Raver, desalmada hechicera húngara, ofrece una secuencia maestra. Todo pasa por la fina ironía del realizador, desde la dicha contrariada de la pareja amorosa hasta el insaciable lucro de las compañías crediticias. Una cinta de horror con agilísimos toques de comedia negra, bajo el control y pulso seguro de un director con ligereza novedosa, un tanto distanciado hoy de sus desbordamientos de costumbre.
–Carlos Bonfil
Título original: Drag Me to Hell
País: EUA
Año: 2008
Director: Sam Raimi (Testigo)
Actores: Justin Long, Alison Lohman
Duración: 99 minutos
Fecha de Estreno: 21 de agosto


MI CALIFICACIÓN: 4

¿QUÉ PASÓ AYER?


En medio del inhóspito desierto de Mojave, sucio y con el labio partido, Phil (Bradley Cooper) se encuentra al teléfono con la prometida de su mejor amigo, listo para explicarle por qué no podrán regresar a Los Ángeles para la boda. Su voz se quiebra… “La cagamos”, le dice. La escena, que aparece en los primeros minutos del filme, resulta una sorpresa para una audiencia dispuesta a reír sin parar, y nos da a entender que quizás ¿Qué pasó ayer? no sea sólo otra inconcebiblemente puberta película de verano sobre la amistad entre hombres.

Y no es que carezca de esas locas correrías que tanto estrechan las relaciones entre los del género masculino, pero el director Todd Phillips lleva el filme a lugares deliciosamente más oscuros –y mucho más honestos, emocionalmente hablando– de lo que el título original podría sugerir –que significa literal "la cruda"–, un lugar donde los adultos son adultos y no los adolescentes sobrealimentados de las cintas de Judd Apatow. Y no es que eso sea algo malo. Pero estos son sólo tipos comunes que no se han reventado así en años, tipos ni muy cool ni particularmente estables que sólo quieren divertirse un poco en Las Vegas para celebrar la boda de su buen amigo Doug (Justin Bartha). El cínico de Phil –ya casado– y Stu, aún soltero pero todo un mandilón –e interpretado por Ed Helms de The Office– son los mejores amigos del novio, además de Alan (Zach Galifianakis), el cuñado disperso al que han invitado por mera cortesía.

Por supuesto, quizás sea exagerado llamarlos “adultos”: después de todo, los tres padrinos despiertan para encontrar gallinas deambulando por su cuarto de hotel, un bebé precoz metido en el clóset y un tigre hambriento en el baño, y sin memoria alguna de lo ocurrido la noche anterior. Ah, y el novio está perdido. Y el tigre le pertenece a Mike Tyson (quien se interpreta a sí mismo de manera brillante). Pero ése es el menor de sus problemas a la hora de resolver el misterio y tratar de entender lo que pasó la noche anterior. ¿Qué otras cosas terribles podrían haber ocurrido? ¿Cómo localizar al novio a tiempo para llegar a la boda? ¿Y quiénes son esos tipos que no dejan de dispararles?

Y es que, después de todo, tal vez ¿Qué pasó ayer? trate sobre niños haciendo travesuras, pero el resultado se antoja fresco y decididamente cómico, y Phillips evita que el tercer acto sucumba ante un predecible sentimentalismo. Y justo cuando todo parezca haber llegado a su fin, la quijada adolorida de tanto reír, ni se les ocurra salirse de la sala. La secuencia de créditos es quizás lo más divertido que se haya visto en una película en lo que va del año.

–Vera Anderson

Título original: The Hangover
País: EUA
Año: 2009
Director: Todd Phillips (Escuela para idiotas)
Actores: Bradley Cooper, Ed Helms
Duración: 100 minutos
Fecha de Estreno: 14 de agosto


MI CALIFICACIÓN: 4

ENEMIGOS ÍNTIMOS


La inminencia de la muerte es el detonador de las crisis existenciales de un grupo de individuos cuyas vidas se cruzan entre sí en un hospital. Dos pacientes terminales, sus seres queridos y sus seres no tan queridos. Un universo donde los enemigos son los más cercanos, e incluso uno mismo. Bueno, al menos esa es la idea.

La película es tan dispareja como su reparto. Por una parte tenemos las presencias consolidadas y cumplidoras de Demián Bichir, Dolores Heredia y Roberto Sosa (los últimos dos compartiendo los instantes más afortunados del filme). En el otro extremo está la incomprensible inclusión, no sólo en la película sino en el cine nacional, de José María de Tavira, que junto con Sebastián Sariñana consiguen la escena más pobre en actuación de toda la cinta. Finalmente, la forzosa (y forzada) inclusión de Ximena Sariñana, que en su momento más dramático repite el manoteo, balbuceo y ojos en blanco que le hemos visto en otras ocasiones. Por otras ocasiones entiéndanse las otras películas de su papá. ¿Cómo decirlo de mejor manera? Vaya, lo de Ximena es la cantada. 

El filme es el resultado de la suma de pretensiones de sus creadores, que terminan entorpeciéndose unos a otros. La coral de Carolina Rivera, la guionista, en el que la reflexión a través de la tragedia es la simplona moraleja. La de Chava Cartas, que nos ofrece una cámara en mano siempre inquieta y en movimiento, jugando a truquitos de obturación y velocidad, que tal vez sean innecesarios y prescindibles, pero que ciertamente no ofrecen ninguna novedad ni aportan algo sustancial al filme. Y la de Sariñana, el Director, que orquesta tanto a su familia real como con la que produce películas. Rivera es su esposa. Sebastián y Ximena (que además hace la supervisión musical) son sus hijos. Charlie Gore, pseudónimo de Carlos Sariñana, es su sobrino y encargado de la segunda unidad. O Chava Cartas, que ha fotografiado cuatro de sus largometrajes. Tanto a Gore como a Cartas, Sariñana les produjo una película para que dirigieran: Spam, donde actúa Sebastián, y Xtremo, donde actúa Ximena. Se trata pues de complicidades que no nos importarían –no nos importarían en absoluto– si el trabajo presentado fuera al menos de calidad.
Y es cierto, Fernando Sariñana es para bien o para mal, uno de los pocos cineastas con un trabajo y presencia constante que ha resultado rentable para el cine comercial mexicano. Su obra es, por decir lo menos, irregular. Y Enemigos Íntimos no es la que destacará en su filmografía.


Título original: Enemigos íntimos
País: MEX
Año: 2008
Director: Fernando Sariñana (Niñas mal)
Actores: Ximena Sariñana, Demián Bichir
Duración: 100 minutos
Fecha de Estreno: 7 de agosto


MI CALIFICACIÓN: 2